El cultivo de frutos y hortalizas requiere de ciertos factores climáticos favorables. El invernadero es el método más utilizado para compensar estos factores climáticos. Debido al crecimiento de la horticultura como medio de sustento, tanto comercial como para consumo propio, es cada vez más frecuente el cultivo de vegetales en invernaderos en zonas adversas tanto por las condiciones climáticas como con espacio reducido.

La falta de medición y control de los factores climáticos internos del invernadero producen una degradación de la calidad y plagas que derivan en una disminución e incluso pérdida total de producción. La utilización de agroquímicos, para compensar los la falta de control también produce una degradación en la calidad del producto.

Se propone la utilización de una solución que, por medios artificiales, permita generar un ambiente propicio para el cultivo, midiendo y controlando variables como temperatura, humedad relativa del aire, humedad de suelo e intensidad de luz. De esta forma el usuario visualizar el estado concreto del ambiente dentro del invernadero pudiendo planificar su mantenimiento, prever dificultades y automatizar su mantenimiento regular. Esto permitirá tener un mayor rendimiento y calidad de cultivos en menor cantidad de metros cuadrados.

Invernadero IoT